Como su nombre lo indica, es un
espacio en forma de triángulo que cubre un área de 3.900.000 kilómetros
cuadrados entre las Islas Bermudas, Puerto
Rico y Melbourne. También llamado
triángulo del Diablo y el Limbo de los Perdidos, este lugar fue y es testigo de
fenómenos sin explicación que han recorrido el mundo.
Todo lo que alguna vez entró ahí, nunca se le volvió a ver. Desde barcos y buques que navegaban por esa zona; hasta aviones a los cuales se les vio entrar a una neblina para esfumarse sin dejar indicio.
Hacia 1950, se publican varios
artículos sobre el llamado “Triángulo de las Bermudas” o Triángulo del
diablo; escritos que
contienen accidentes ocurridos en esa área, sin que existan explicaciones o
evidencias concretas sobre lo que haya motivado los eventos. Estos incidentes
se refieren a la desaparición aproximada de 50 barcos y 20 aviones con toda su tripulación, sin dejar rastro alguno.
Uno de los más famosos casos es el “Vuelo19” (compuesto de 5 bombarderos volando en
grupo en ejercicios militares), los cuales simplemente desaparecieron, y en
las labores de búsqueda, uno de los aviones corrió la misma suerte.
Uno de los más famosos casos es el “Vuelo
Aquí algunos casos reportados:
· 1840: HMS Rosalie, barco que se dirigía a La Habana (Cuba), y fue
hallado sin tripulación.
· 1872: el Mary Celeste (hundido entre las islas Azores y la Península
Ibérica, a unos 5000 km
de distancia de las islas Bermudas); se debe tener presente que a
cada lado del triángulo se le atribuye sólo 1500 km ).
· 1902 (4 o 21 de octubre): el Freya, buque alemán encontrado a la
deriva «poco después» de zarpar de Manzanillo (Cuba), hacia Chile. En realidad
había dado la vuelta a Suramérica por Punta Arenas (sur de Chile) y fue
encontrado frente a la costa occidental de México (varios meses después de zarpar de Cuba), arrastrado por las
corrientes del océano Pacífico.
· 1909, noviembre: The
Spray, un pequeño yate del aventurero canadiense Joshua Slocum (20 de
febrero de 1844 – 14 de noviembre de 1909, o días después).
· 1917: SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia) con una carga de carbón y una
tripulación de 21 personas. No emitió ninguna señal de radio, a pesar de que
tenía la capacidad para ello.
· 1918: se hunde la nave carguera USS Cyclops (AC-4) con 308 hombres
a bordo, debido a un huracán.
· 1921: se hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a 1050 km
al oeste de las islas Bermudas y unos 800 km al noroeste del triángulo).
· 1925 (21 de abril): Raifuku Maru (hundido con testigos en medio
de una tormenta a 1063 km
al norte de las islas Bermudas)
· 1926: se hunde el SS Suduffco, debido a un huracán (un capitán que
salió en su búsqueda lo llamó «el peor clima que he visto en mi vida»).
· 1925, diciembre: se hunde el carguero estadounidense SS Cotopaxi,
«que desde la costa de Florida transmitió que el clima se encontraba en calma,
y no envió ninguna señal de auxilio». En realidad, Meyers (capitán del barco)
informó por radio que el barco estaba escorando y que tenían la bodega llena de
agua.
· 1945: desaparecen 5 aviones TBM Avengers (el famoso Vuelo 19) de la Marina Estadounidense.
· 1948: desaparece la aeronave Tudor IV Star Tiger, con 31
pasajeros.
· 1948: desaparece un avión DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la
tripulación.
· 1949: desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.
· 1950: desaparece un avión Globemaster, de la Fuerza Aérea
estadounidense.
· 1950: se hunde el carguero estadounidense SS Sandra (de 350 pies ), después de
pasar por St. Augustine (Florida) en su ruta hacia Puerto Cabello (Venezuela).
· 1952: desaparece un avión de transporte British York con 33
personas a bordo.
· 1954: desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada
estadounidense, con 42 pasajeros a bordo.
· 1956: desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el
Martin P5M, con 10 tripulantes.
· 1962: desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea
estadounidense.
· 1963: se hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al
desembarcar de Dry Tortugas; cargaba azufre fundido (posiblemente sin medidas
de seguridad).
· 1967: desaparece un avión militar YC-122 convertido en avión de
carga.
· 1967: se hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó
una llamada a la guarda costera, pero a los 19 minutos ya se había hundido
completamente.
· 1970: se hunde el carguero francés Milton Latrides cuando navegaba
desde Nueva Orleans hacia Ciudad del Cabo; llevaba una carga de aceite vegetal
y refresco cáustico.
· 1972 (aunque Berlitz dice 1973): se hunden en una tormenta dos
cargueros alemanes: el Anita (de 20.000 toneladas, con una tripulación de 32) y
su barco gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un sobreviviente
de este último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del
barco en medio de un huracán. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y
hundieron rápidamente la nave.
· 1978: se encuentra abandonado al SS Hawarden Bridge en las Indias
Occidentales. Se presume que se debió a un crimen cometido. Meses antes, en
febrero, la Guarda
Costera de los Estados Unidos lo había detenido en Cape Knox
y había encontrado marihuana.
· 1980: se hunde el SS Poet en un huracán, cuando transportaba
granos hacia Egipto.
· 1995: se hunde el carguero Jamanic K (construido en 1943), tras
zarpar de Cap-Haïtien.
· 1997: se hunde un yate alemán.
· 1999: se hunde el carguero Genesis después de zarpar del puerto de
San Vicente; su carga incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas,
hormigón y ladrillos; informó de problemas con una bomba un poco antes de
perder el contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en un área de
85 000 km2 (33.000 millas cuadradas).
Vuelo 19
Era un día magnífico, con sol en abundancia, mares en calma y un cielo azul libre de nubes. Corrían los días de la posguerra y en E.U., el personal de la Marina y la Aviación aún continuaba con sus cotidianos entrenamientos. Por aquellos días, la base aérea de Fort Lauderdale, en la Florida, estaba particularmente preocupada en mantener a sus pilotos adiestrados.
Era el 5 de Diciembre de 1945, un día como cualquier otro, y 5 aviones Avenger TBM estaban listos para despegar. Su Misión consistía en alejarse 160 millas al este, en línea recta, dar vuelta al norte y regresar a su base, en un vuelo de entrenamiento. Al mando del vuelo, con número de serie 19, iba el teniente Charles C. Taylor, veterano de la marina y piloto experimentado. La tripulación de cada uno de los aviones constaba de tres hombres, por lo que en total participarían 15. Cada uno de los aparatos había cargado gasolina suficiente para volar el equivalente de 1660 km.. Los motores, la radio y los equipos salvavidas fueron chequeados y reportados en buen estado.
En el momento de dar el último aviso para despegar, sólo faltaba un hombre que, sintiéndose enfermo, se quedaría en tierra. Los meteorólogos habían pronosticado buen tiempo en toda el área de su recorrido. A las 2:00 de la tarde despegaron sin novedad los cinco aviones y, tomando en seguida la formación de vuelo, se lanzaron rumbo al mar a buena velocidad. Durante casi dos horas, el vuelo 19 se estuvo reportando con regularidad a su base. A las 3:45, un mensaje desconcertante cruzó el espacio hasta la torre de control: \"Torre de control torre de control .
Esta es una emergencia. Nos hemos salido de curso . Parece que nos hemos salido de curso \" \"Parece que nos hemos perdido. No estamos seguros de nuestra posición ¡No podemos avistar tierra!\".
En la torre de control , el radio operador replicó sumamente extrañado: \"¿Qué posición tienen?\" Vuelo 19: \"No estamos seguros de nuestra posición \" \"Repetimos no podemos ver tierra No sabemos si estamos sobre el Atlántico a sobre el Golfo \".
Torre de control: \"Asuman el rumbo hacia el oeste pronto verán tierra.\".
Vuelo 19: \"No sabemos hacia donde esta el oeste. Todo esta mal. Es tan extraño El mar luce muy raro \". Y ahí se corto la comunicación.
Había demasiada estática a pesar del buen tiempo, y por momentos se escuchaban los diálogos de los pilotos entre sí. Diez minutos más tarde se restableció el contacto. Los radioperadores podían escuchar en la base el ruido de los motores, pero no las voces de los pilotos. Para entonces, el pánico se había adueñado de las tripulaciones; ya no eran pilotos experimentados, sino hombres invadidos por un temor monstruoso. Poco antes de las 4:00 se escuchó lo siguiente: \"No estamos seguros de nuestra posición. No sabemos exactamente dónde estamos. Creo que a unos 360 km. al noroeste de la base \".
Se corto de nuevo el mensaje por estática. Instantes después volvía a restablecerse la comunicación: \ "El mar es muy extraño Parece que estamos sobre aguas blancas \". Y de nuevo el silencio. La torre intentó una vez más comunicarse con ellos, pero por alguna extraña razón, parecían no captar las señales de la base. Durante largos segundos que parecieron siglos, el personal de la base, ya en estado de alerta, no escuchó ninguna palabra más del Vuelo 19. La tensión del momento fue rota al escucharse otra vez las conversaciones de los miembros del escuadrón: \"Estamos completamente perdidos Y parece que \" Estas fueron sus últimas palabras. En la base de Fort Lauderdale todo era desconcierto.
Durante todo el tiempo que duró la comunicación, parte del personal de la torre se había preocupado por trazar posiciones y calcular la ruta que habían seguido al extraviarse. Intentaron hacer contacto con otras naves próximas al área; pero todo fue en vano. Sólo quedaban conjeturas. ¿Qué había podido desorientarlos de ese modo? ¿Cómo explicar las interferencias de la radio en un día tan claro? Y sobre todo, ¿Qué peligro habían enfrentado, que los había hecho perder la calma de ese modo? Las horas siguientes fueron de frenética acción. La alarma había puesto en movimiento a todo el personal. Los aviones Avenger, bombarderos de combate, eran magníficos aparatos en su tiempo.
Extraordinariamente bien equipados para el ataque - casi una tonelada de bombas, o un torpedo submarino - contaban además con un poderoso motor de 1600 caballos, y alas plegables para su fácil acarreo en portaaviones. Su autonomía de vuelo era muy amplia y tenía equipo especial para facilitar la supervivencia en alta mar. Como los bombarderos habían sido chequeados antes de partir y contaba cada uno de ellos con un aparato radiotransmisor, más que pensar en una falla mecánica el personal de tierra temía que un disturbio atmosférico los hubiese dañado. Las turbulencias y bolsas de aire, por ejemplo, son imprevisibles y más de un avión ha sucumbido a causa de ellas. Incluso un ataque enemigo, aunque improbable, no se descartaba: la guerra recién había terminado. Sin embargo, ¿Por qué no habían podido explicar lo que les sucedía? El radioperador estimó que el último punto en que habían hecho contacto con el escuadrón, había sido a unos 150 km. al noreste de la base naval de Banana River, en la costa de la Florida.
A ese punto y sus alrededores fue enviado un hidroavión, el Martin Mariner, especializado en rescate anfibio, con trece hombres a bordo. La torre de control mantuvo estrecho contacto con el hidroavión de rescate durante los siguientes minutos de vuelo. Inesperadamente, el Martin Mariner consiguió trabar comunicación con el Vuelo 19: Hidroavión Martin: \"Vuelo 19, estamos volando hacia ustedes para guiarlos de regreso ¿Qué altitud tienen?\" La interferencia no dejó escuchar completa la respuesta del Vuelo 19, pero las últimas tres palabras se oyeron perfectamente: \"¡No nos sigan !\" Y se perdió la señal. Todo el diálogo había sido captado también en la base. Desde algún lugar desconocido, los pilotos habían alcanzado a enviar un mensaje para alentar a sus compañeros. Pero, ¿de qué? Mientras tanto, la tripulación del Martin Mariner, más alerta que nunca, escudriñaba metro por metro la superficie del mar. Durante los siguientes siete minutos, el comandante del hidroavión se estuvo reportando a la base.
Al parecer no había huellas del naufragio en la zona. Pocos minutos después dejó de escucharse la señal del Martin Mariner. No había contacto en ninguno de los sentidos con su tripulación. El silencio que siguió al último mensaje nunca más fue roto. Nunca más los marinos volverían a ser vistos ni escuchados. El comandante de la base, más perplejo que nunca, dio orden de comenzar lo que sería la búsqueda más intensiva y cuidadosa llevada a cabo en mar y aire.
Según ex oficiales rusos, el misterioso Triángulo de las
Bermudas estaría patrullado por Ovnis.
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Vladimir Chernavin |
El ex jefe de la flota de la Marina Rusa el
Almirante Vladimir Chernavin describe desclasificados encuentros que habían
tenido los marinos rusos con tres tipos de Ovnis: platillos, cilindros y en
forma de cigarro. El Almirante subrayó que la antigua Armada Soviética observo
y reunió un gran número de avistamientos de Ovnis en esas décadas de diversas
regiones del mundo.
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Nikolai Smirrnov |
El subcomandante en jefe, el almirante Nikolai
Smirnov, se mostró de acuerdo con las reuniones semanales sobre los encuentros
con naves de otro mundo, las cuales fueron documentadas por el jefe de la sección el ex director
adjunto de la exploración de la Comisión Oceanográfica
de la Academia
de Ciencias de la URSS ,
el capitán de primer rango Vladimir Azhazha que puso en marcha una nueva
carrera como investigador de OVNIS después de su período en la Armada.
![]() |
Vladimir Azhazha |
Todos los ex oficiales navales de alto rango,
destacaron que aproximadamente la mitad de encuentros con OVNIS ocurren en el
mar. Estadísticamente el 60 por ciento ocurren en el Atlántico y el Pacífico,
10 por ciento en el Mediterráneo y el resto en otras aguas. Pero de todos los
encuentros en todo el mundo, algunos de los más increíbles e inquietante incidentes han ocurrido en el triángulo de las Bermudas…
En 1774 Charles Berlitz (Lingüista), publica el libro “El triángulo de las Bermudas”,que vino a convertirse en todo un Best Seller, y que engrandeció y popularizó el mito; recopilando accidentes y desapariciones en el área, inventando incidentes, y abonando al área, eventos que ocurrieron en otros sitios.
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Charles Berlitz |
Berlitz sostenía que las desapariciones en la región, de naves de todo tipo; obedecía a los extraterrestres, quienes con fines desconocidos, secuestraban naves y personas al paso por el área. Después de Berlitz, se sumaron otros autores que en un alarde de imaginación, sostenían que el Triángulo de las Bermudas; era una base extraterrestre en el fondo del mar. Otros sostuvieron que parte de las ruinas de la civilización atlante, estaban en el área del triángulo; y sus emisiones de magnetismo, enrarecían los mecanismos de navegación de las naves y las hacían naufragar, otros más presentaron la posibilidad de la existencia de un monstruo marino típico del Plioceno. Poco después debatiendo el tema, la comunidad científica y algunos escépticos; aportaron explicaciones más razonables, y más lógicas; que dan un norte, de que es; lo que ocurre en esa área, y como deben manejarse estos asuntos: Por el área del llamado triángulo de las Bermudas, se observan corrientes de vientos muy fuertes, así mismo por el lugar, pasa
Un fuerte detractor de Charles Berlitz fue Larry Kusche (bibliotecario de

Otro “debunk” se publica en 1982 Flim-flam!
Psychic, esp, unicorns and other
delusions de James Randi,
que vino a dar el remache de descrédito de las asombrosos
informes de Charles Berlitz.
Todo ésto ha llevado a que se
desmitifique lo referente al Triángulo de las Bermudas quedando relegado el tema como misterio sin explicación.
Muchos hombres los han visto
[Ovnis] y no han estado confundidos. ¿Quiénes somos nosotros para dudar de su
palabra? …Hace sólo unas semanas un policía de Palermo fotografió uno, y cuatro
oficiales de la Marina
italiana vieron una nave larga encendida de 300 pies subiendo desde el
mar y desapareciendo en el cielo…¿Por qué deberían estos hombres del orden y la
defensa mentir? [Lord Rankeillour, miembro de la Casa de Lores, Debate sobre
objetos voladores no identificados, Hansard (Lords), Vol. 397, Nº 23, 18 de
enero de 1979.]
Mientras se realizaban maniobras navales en el
Pacífico, seis submarinos rusos encontraron ecos misteriosos en su sonar.
Ninguno de los técnicos del sonar en cualquiera de las embarcaciones podían
identificar la firma de los ecos, ni pudieron determinar que era el objeto que
sus instrumentos estaban leyendo.
Todos estaban de acuerdo, incluso, que el
objeto era enorme y viajaba por debajo de sus submarinos.
A pesar del hecho de que los submarinos
estaban bajo las órdenes de no romper la formación o salir a la superficie
durante el ejercicio naval, todos los seis submarinos rusos salieron a la
superficie cuando los operadores de sonar confirmaron al gigantesco desconocido
que había vuelto y estaba acercándose rápidamente a ellos.
El objeto submarino no Identificado (OSNI) ascendió
rápidamente y salio disparado desde el océano. Después en la superficie cambio
a un vuelo atmosférico. Según los informes de los marineros, el objeto
desapareció rápidamente.
Capitán de
inteligencia de la marina de primer rango, Igor Barclay, testifica:
Según el capitán Barclay, un oficial de
inteligencia con experiencia, los OVNIs y OSNIs frecuentemente aparecen durante
los ejercicios navales emprendidos por las flotas de Rusia, Estados Unidos y la OTAN.
Muchos de los avistamientos y encuentros se
producen en la región conocida como el triángulo de las Bermudas. Los
encuentros con las naves extraterrestres tienen lugar en las aguas alrededor de
las islas de las Bahamas, Bermudas y Puerto Rico. A veces los encuentros
también se producen cerca de la costa oriental de Estados Unidos.
Algunos de los expertos rusos han dicho a
Barclay que creen que existe fuerte evidencia que la región contiene uno o más
bases de los OVNIs sumergibles. Prueba de ello, dicen, puede verse por los
numerosos informes de OSNIs vistos entrar y salir de algunas de las áreas de aguas profundas del Atlántico en la parte sur del triángulo de las Bermudas y la gran región del Caribe.
La naves a veces actúan hostilmente y hacen maniobras amenazantes. Esto ha llevado a algunos de los oficiales navales a
especular que cualquiera que sea la inteligencia que está guiando las naves, no les
gustan los visitantes.
El capitán también está impresionado por los
avistamientos de los OSNIs en los lagos. Como en los océanos, algunos de los
lagos más profundos tienen frecuente actividad de OVNI con naves ,generalmente
con forma de platillo o cilíndrico; se sumergen y más tarde ascienden del agua.
Bajo el agua la nave
brilla intensamente y puede verse incluso durante las horas diurnas. Su luz es
“una reminiscencia de los reflectores y el flash como el brillo de la soldadura
eléc trica.”
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Lago Baikal, Siberia |
Persiguiendo a
alienígenas bajo el agua
Barclay compartió un trágico incidente que se
produjo en el verano de 1982. Durante un ejercicio de entrenamiento de buceo
celebrado en lago Baikal, Siberia, el lago de agua dulce más grande del mundo,
varios de los buzos encontraron seres extraños en las profundidades. Descrito
como seres de un metro de altura y usando trajes plateados ajustados, el equipo
de buceo estaba asombrado al descubrir que los humanoides no lucian equipo de
buceo o equipo para sumergirse. Todos los seres extraños, sin embargo, llevaban
extraños cascos esféricos.
Intentaron hacer frente a los buzos no
identificados que estaban nadando en la zona de entrenamiento militar
restringida, el grupo de buzos rusos nadaron tras los seres con cascos
Lamentablemente, el intento terminó en un
desastre. No sólo los rusos no lograron atrapar a algunos de los humanoides que
huían, sino que cuatro de los rusos fueron heridos en el intento y tres
murieron más tarde.
A pesar de una búsqueda
masiva de parte de los militares, los seres extraños no fueron vistos
nuevamente.
El capitán Azhazha confirmó otro de los
informes desclasificados.
Traducido del ruso, dijo:
“Existe evidencia que
los marineros de la flota del Pacífico cómo en las remotas aguas del Pacífico,
observaron en los cielos cilindros ‘suspendidos’, de los cuales el platillo
volador OVNI más pequeño, se sumergió en el agua, y luego regreso otra vez
hacia el cilindro principal, y luego voló lejos.”
El informe es similar a muchos de los informes
que han llegado de todo el mundo durante los últimos 60 años .Los cilindros actuando como “buques nodriza”
funcionan como aerotransportes, la versión atmosférica de los portaaviones
navales. Pequeñas naves ,normalmente en forma de disco o esférico , utilizan
las naves mas grandes como su base de operaciones. Nadie sabe cuales son sus
misiones..
Azhazha cree que los cilindros están vinculados
a bases submarinas que pueden poblar las profundidades de los más grandes
océanos en puntos particulares alrededor del mundo.
Famoso investigador Ivan T. Sanderson exploró
esta idea largamente y había destacado una lista exhaustiva de los incidentes
de OSNIs en su libro clásico, Invisible Resident (Residentes Invisibles).
Muchos de los casos
investigados por Sanderson en el momento fueron sacados de las filtraciones en
el ejército ruso. Con la desclasificación de muchos de los encuentros de la Marina Soviética
con OSNIs ha demostrado ser correcta.
Noche
de terror en triángulo de las Bermudas
El altamente respetado y condecorado Almirante
Yury Beketov, un ex comandante de uno de los mejores submarinos nucleares de la URSS , a menudo llevo a cabo
maniobras de juego de guerra en la región del triángulo de las Bermudas.
Enfrentando fenómenos sobrenatural más de una vez, estaba bajo órdenes de pasar
esos incidentes inmediatamente arriba de la cadena de mando a su superior, el
Almirante Smirnov.
Testificando sobre un evento durante una
misión de noche, Beketov describió cómo los sistemas críticos a bordo del sumergible estaban locos.
Interferencia y fenómenos extraños, antinaturales habían acosado su transporte.
Y entonces, a los operadores del sonar les sorprendió
el seguimiento de masivos sumergibles moviéndose a velocidades increíbles en la
distancia y por debajo de su barco. Algunos estaban en curso de colisión desviándose
en el último momento.
Aunque muchos de la tripulación estaban
asustados, continuaron realizando sus tareas. Pero nadie sabía si en el minuto
siguiente, su barco sería embestido.
Según las lecturas del sonar, que fueron
confirmados estrictamente , algunas de las naves extraterrestres viajaban a 650 kilómetros por
hora bajo el agua.
Beketov esta seguro que las naves estaban
funcionando con principios físicos desconocidos para los seres humanos. Como
acertadamente señala, 650 kph en la atmósfera no es demasiado difícil de
lograr, pero bajo el agua con la resistencia y densidad, es casi imposible y no
hay tecnología conocida capaz de alcanzar siquiera la mitad esa velocidad.
El contraalmirante concluye que “los seres que
han creado esos objetos materiales, nos superan por mucho en desarrollo.
Incluso se puede sugerir que en las profundidades del océano junto con
nosotros, existe otra civilización antigua. ¿O es que son alienígenas de otros
mundos, ocultos a los ojos humanos en las aguas profundas?”
Me despido hasta la próxima con la sensación de que estamos rodeados de enigmas y misterios que tratamos de resolver. El triangulo de las Bermudas es uno de ellos, y si bien los científicos dan pruebas y explicaciones de lo que ocurre, sigo pensando que algo más hay, algo con una fuerza superior y tecnologíca más avanzada, que no se deja descubrir.
Gracias por visitar mi blog, espero sus comentarios
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